Por Fran Polo (La opinión, de la revista de enero’26)
Y estamos en 2026…quien nos iba a decir que llegaríamos hasta aquí. Si miramos los últimos años, dentro del mundo que rodea al toro, vemos que lo que se ha intentado hacer es acabar con él, con el Toro. Desde la realización de referéndum para prohibirlos en diferentes ciudades y pueblos hasta ser nombrado un ministro de cultura que se declara abiertamente antitaurino. ¿Y qué más no podría pasar?
Pues creo que el mundo del Toro es la “novia” que siempre has amado y que nunca te hizo caso, y que nos sirve de excusa para justificar nuestra falta de capacidad en la manera de llevar nuestra vida, y en concreto, la falta de gestión a la hora de mandar en un país.
Y cuando empezamos este nuevo y prometedor año nos damos cuenta que esos baches en el camino sólo ha valido para que el número de festejos haya batido récords en el año pasado. En un año que se presenta de cambio generacional, pedido por la gran mayoría de aficionados conscientes del momento que se estaba viviendo, y por último, y más importante, la gran cantidad de gente joven que se ha aficionado a este gran arte que es el mundo del Toro y este año llenará plazas y calles. Y gracias por no saber, los antitaurinos, las dos reglas básicas de este mundo: ordenar y prohibir. A nadie le gusta que le ordenen algo, ni tampoco que se lo prohíban, esto lo único que conlleva es que se haga, en el primer termino, caso omiso, y en el segundo, directamente hacer lo contrario.
Y ante este panorama, solo dar la enhorabuena a los que a pesar de los impedimentos que se han tenido siguen viviendo y disfrutando del Toro. Personas como David Ramirez “el Peque” que a sus 51 años se proclamó campeón de España de recortadores; al Maestro Enrique Ponce quien defiende a capa y espada los toros allá donde va, como ahora en México dando la cara sin complejos; a las peñas que tiran de ilusión y cartera para que los toros sigan corriendo por sus calles; también a los dirigentes políticos, que independientemente del signo político siguen las tradiciones de su pueblo y no las que le marcan desde Madrid; y una especial, y sin ningún tipo de menospreciar a nadie, a Daniel Alcalá “Chikitin” quien hace unos días se ha proclamado campeón en la Vegas en el Bullfighters Only World Championship con una puntuación de 92 puntos, y ganándose el respeto y admiración del público americano. Éste es el camino para el nuevo y apasionante año que nos espera: crecer con festejos populares que atraigan cada vez a más aficionados; que el cambio generacional
se produzca de manera respetuosa dando a los Maestros el lugar que se han ganado; y conquistar nuevas fronteras que, dicho sea de paso, en algún que otro día festivo, compartiendo una buena paella con mi buen amigo Alberto, hemos hablado que los recortadores Españoles cuando se atreviesen a dar un paso adelante y cruzar el gran charco conquistarían America.
¡Feliz 2026!


